domingo, 20 de mayo de 2018

Inseminación, la lesbiana, el soltero, el padre y la novia que vuelve

Captura2
Fotografía de Murad Osmann

20 mayo 2018

Sara es lesbiana y es amiga, muy amiga de Fernando. Fernando, el hijo de Arturo, se está haciendo mayor, (tiene 43a), y le ha contado a su padre, (a Arturo), que le gustaría ser padre pero no quiere casarse con nadie pues no cree que nadie le pueda aguantar sus rarezas y, además, no quiere perder su libertad. La cuestión empieza a tener su aquél cuando Fernando cuenta que le ha pedido a Sara si quiere tener un hijo con él pero por el procedimiento de fecundación in vitro. Al parecer, Sara se lo ha estado pensando y ya le hace gracia la idea de ser madre soltera pues tampoco tiene pareja estable, ni hay tampoco quien la entienda. Pero eso ya pasó, y Fernando le acaba confesando a Arturo que Sara ya está inseminada desde hace casi dos meses. Ahora Arturo dice tener dos problemas graves, uno es como enfrentarse a su rancia moral de formación Católica, Apostólica y Romana, de toda la vida y otro de tipo sentimental pues toda la vida ha querido ser abuelo y ya había perdido toda esperanza en conseguirlo. 

Bien, el asunto, planteado así, ya tenía, como ya he descrito más arriba, su aquél, pero Fernando no le ha contado toda la verdad a su padre, (a Arturo), pues resulta que Fernando me acaba de contar, (en privado), que su novia de toda la vida y que hace quince años lo dejó para marcharse  a NY por motivos profesionales, ahora ha vuelto para quedarse, se han acostado juntos varias veces, han recuperado su amor perdido y, ahora ella le deja ver que podrían empezar la vida que soñaron en juventud. Ella, Noelia, es joven, (tiene 35a), y le gustaría formar una familia con Fernando y así se lo ha hecho saber, firmemente, esta madrugada cuando se levantaban tras una larga noche de pasión, promesas y arrepentimientos. 

Fernando me pregunta, (sin entender yo el porqué a mi), que debe hacer. Arturo, hace solo un rato, me preguntó lo mismo. Y yo me pregunto … ¿Qué decir?


Alguien dijo, hace mil años, o más, que el amor es bello. Alguien dijo que quererse, entre personas, del mismo sexo o no, es una proclama humanitaria lanzada al mudo surrealista. Pero lo cierto y, a veces, lejos de los torpes, es que la belleza del amor solo es alcanzable para quien posea el don de saberlo interpretar. Con el amor y la belleza, por separado, pasa lo mismo … ¿Entonces?  …  (etf)

sábado, 19 de mayo de 2018

La jarra de agua que se rompió en 1956





19 mayo 2018

Todos me miraban, alrededor mío un gran charco de líquido claro y un enorme desparrame de cristales. ¿pero por qué has tirado la jarra del agua niño? ¿ya eres mayor para darte cuenta de las cosas? Voces y mas voces a mi alrededor, retumbaban en mis oídos sin parar, martilleando sin piedad mi inocencia, yo no había sido, habían sido ellos, como siempre, y ahora me echaban la culpa a mi, al Enriquet, yo tenía 7 años, celebraban la primera comunión de alguno de mis hermanos, yo no había roto nada pero me llevé todas las culpas.

Ahora, 61 años después, pienso que hice mal; yo tenía que haber tirado esa maldita jarra de agua al suelo.

viernes, 18 de mayo de 2018

Desnudos, amigos, compañeros: Eurico & Enrique

18 mayo 2018
– Me lo encontré sin poder evitarlo, venía de frente hacia mi en pleno Paseo de la Playa, se acercaba a mi vida y no podía hacerme invisible o el distraído, era inevitable, perversamente cruel para mi, ahí estaba Eurico, sonriendo a lo lejos mientras se acercaba hacia mi.
– En escasos segundos hice un breve aunque extenso repaso del personaje que salió de mis propias entrañas intentando que fueran eternos esos escasos segundos que me quedaban para reencontrarme con Eurico.
– “Él, Eurico, era mi vecino y el menor de tres hermanos. Fran su hermano, cinco años mayor que él, era el primate de la saga vecina y ojito lindo de sus admirables “papases”. Leticia, su admirada hermana era tres años mayor que él, que Eurico, y fue – y aún hoy sigue siéndolo – su principal y única valedora.
– Papá quiso que Fran fuera lo que era su Jefe, un Perito Industrial que aún y un mediocre técnico, era jefe por su titulación mientras que Papá llevaba todo el peso del trabajo.
– Fran sacó el título de Perito Industrial que su Papá quiso pero Fran chuleaba el deseo de su adorable Papá, iba a trabajar en taxi, utilizaba colonia lucky strike como agua de baño, fumaba Chesterfield sin filtro y juergueaba todo lo que podía en el esnobismo del Tuset Street de la época, todo a costa de permanecer en la sana ideología de futuro que su adorable Papá pensaba para él.
– Leticia seguía apoyando a Eurico en su larga aunque ignorada peregrinación por las preferencias de los “Papases” y hasta le daba consejos y le pedía opiniones, en las cuestiones de su incipiente pubertad: “Esta chica no te conviene o dime como me queda este vestido”.
– Eurico, que como su hermano Fran, fue empujado por expreso deseo de los “Papases” y ante el más que seguro interés de su hermano Fran, de no mantenerse en los aburridos deseos de futuro profesional que para él diseñó su Papá, Eurico – decía – se le lanzó a estudiar eso de ser Perito Industrial.
– Pero una vez Eurico se metió en el inútil empeño del Papá el cual fue martirizado por la Guerra que arruinó la Spain de los treinta, por la propia necesidad de la postguerra y por su innegable esfuerzo por hacer de sus hijos los mejores profesionales del mundo, ahí salió su hermano Fran que, en su evidente cambio revolucionario dentro del espíritu más “progre” de la época de los 60, se metió a estudiar arquitectura en la Bella Pedralbes y por ello aconsejó a Eurico que dejara al margen la voluntad del admirable Papá y se metiera en Aparejadores donde, además de ser una carrera de éxito seguro, allí había unas “niñas estupendas” donde entablar unas magníficas conversaciones de futuro.
– Eurico, accedió al deseo de su hermano Fran y con el apoyo de su hermana Leticia, se metió en Aparejadores, donde encontró grandes dificultades y una enorme satisfacción estudiantil, social, personal y hasta emocional. Eurico allí voló como un ángel, conoció un mundo nuevo, se movió como pez en el agua y a los veinte recién cumplidos terminó siendo Aparejador, un tipo promocionable y gran amante de las libertades de todo tipo y que hoy tanto se reclaman desde cualquier generación nacida mas allá de los setenta, sin saber lo que es, ni lo que representa.
– Por el medio quedó que Fran fue a menos con negocios imposibles y una Leticia que tuvo que enfrentarse a los “Papases” para que Eurico pudiera seguir estudiando dado un único y cruel suspenso ante el que Eurico nunca entendió el porqué.
– Eurico vive hoy feliz, jubilado tras una carrera profesional de éxito, ama a sus dos hermanos aunque mantenga con ellos una lejana relación que resuelve con dos llamadas de teléfono al año … pero Eurico solo recuerda lo bueno … y es feliz con lo que tiene y con lo que recuerda de sus hermanos aunque él, (Eurico), nunca fue profeta ni en su casa, ni en su otra casa. Pero Eurico vive agradeciéndole a la vida que fuera ella capaz de reconocerle lo que todos le negaron siempre, reconocer su éxito y su felicidad que estuvo siempre vigente en todas las etapas de su vida”.
– Volviendo al presente, Eurico llegó ante mi, me abrazó, estuvimos así unos largos, larguísimos, segundos, quizás minutos, quizás lloramos, quizás susurramos lamentos inaudibles en los perjudicados oídos de ambos, quizás volvimos a abrazarnos, quizás fue un inolvidable, tenso y bello momento.
– Luego, lo que pasó luego ya no tiene importancia … nos fundimos en una conversación interminable con mi otro yo, lloramos, reímos, nos desnudamos … y, simplemente, aunque nunca nos vimos, fuimos felices contándonos todo lo que nunca nos atrevimos a contarnos con tanta desnudez … y con tanta nostalgia. Ahora yo soy Eurico y él es Enrique.

Publicado simultáneamente en: 
https://enriquetarragofreixes.wordpress.com/2018/05/18/eurico-enrique-desnudos-no-s-si-heridos-pero-siempre-felices/

jueves, 17 de mayo de 2018

Gaya


Elsie Russell - Altar de Gaia - Oleo 1992

17 mayo 2018


La esencia propia de los sentimientos mas maternales afloran, a veces, en mi, cual atormentada matrona que no llega a todos los partos. La vida sensual, que no sexual, está en niveles de floración muy altos, nada como temerle a algo para que parezca que todo lo que pasa por tu vida es maravilloso, infrecuente y odiosamente rápido. La mano aterrada por la fuerza del viento de los sueños, se levanta, simbólicamente, contra todo aquél que no entienda que lo que realmente importa es vivir y con ello debiera esmerarse en hacerlo bien. No es muy difícil, si acaso es complicado, son las piedras del camino las que hacen que nuestra carreta sufra los mordiscos del destino que siempre acecha al que mucho pide. Nada tengo, nada quiero, pero, aunque todo lo deseo, si no es contigo no quiero nada, vida, ser mío, no me dejes escapar, dame mas de lo que solo tú sabes dar, no te alejes, perdona mis desplantes y mis amarguras,  dame mas, solo un poco más, dame vida muy fría aunque solo sea para sentirla mas y mejor, pero si es cálida yo te admiraré siempre, mi amor, hagas lo que hagas yo lo aceptaré, querida Gaya.


N: De mi inacabable e insufrible Libro III


Publicado simultáneamente en:
https://enriquetarragofreixes.wordpress.com/2018/05/17/el-altar-de-gaia/




miércoles, 16 de mayo de 2018

Riesgos, vivirlos, exculparlos ... solo vivencias

14288028342_9cf2d11347_b
Fotografía de Kai Zihel - Riesgo

16 mayo 2018

"Ay, los riesgos, Enrique, yo los asumí y me salió bien … bueno, todos menos uno. Cruzar una carretera fuera de los pasos peatonales, subir o bajarte del tranvía en marcha, engancharte al saliente de un camión cuando vas en bicicleta, subirte a las Agudes del Montseny por primera vez y sin preparación alguna, fumarte un porro a los 17 una hora antes de volver a casa,  decirle al Jefe que algo es injusto cuando tienes más de 50, meterte en un partido político antes del 78 o después del 92, sentir que tú también has votado al PP alguna vez, todo eso son riesgos veniales y perdona el sarcasmo Enrique, pero a mis 77 ya nada tiene importancia, parezco un terrorista radical pues la vida, si es por dejar de sufrir, me importa una mierda,  seguir con ella es más un suplicio que una virtud, ese mensaje tuyo del "no te rindas" y toda esa jerga que usas para tus acólitos, a mi no me sirve ... Nadie sabe como, sería una aguja maldita mal desinfectada o una inexperta diosa del amor excéntrico que me embaucó y me hizo el mal sin saber que lo insuflaba,  ningún médico lo puede asegurar,  pero ahora vivo en una urna, ahora soy un maldito".

Fidel es uno de esos amigos eternos, siempre buena gente del mundo del ladrillo, al que ves de higos a peras, y que me sorprendió en mi acto de autoconfesión marina semanal, en un día de verano, pero en un Mayo mediterráneo, cómo hoy. Yo no sabía - le dije - Ella, Gloria, que la tenia cogida de la mano, en todo momento,  mientras hablábamos con el culo en la arena los tres, se arranca de pronto y me dice:
"Lo hemos pasado mal, Enrique, a la gente le repugna hablar con alguien que tenga el VIH, yo quiero a Fidel desde hace más de cuarenta años y él también me quiere a mi, yo le animo a seguir, además,  su vida es casi normal,  pero no soporta el ostracismo al que ha sido relegado por esta injusta Sociedad.  No tenemos amigos, les molestamos, ni nos saludan, no se atreven a darnos la mano y mucho menos a besarnos ... es éste un mundo cruel".
Fidel, mientras Gloria hablaba,  estuvo con la cabeza baja y sin soltar palabra alguna, pero cuando ella terminó de hablar, él la cogió por los hombros y aún sentados la abrazó como si quisiera fundirse con ella. A mi me emocionó verlos en ese gesto ... me hizo sentir ... pensé que la vida, siempre,  tiene algo bueno que decir y te lo dice, aunque creas que nunca te ha dicho nada.





martes, 15 de mayo de 2018

Un hermoso lugar para los viejos amantes


15 mayo 2018
“Un hermoso lugar, el amor, para ser vivido ...”
Stella 
Gracias, Stella, gracias Kurilonko


Sus cabellos el tiempo ha vuelto blancos.
Sus manos, nerviosas y arrugadas.
Sus cabellos el tiempo ha vuelto blancos y un poco más triste su mirada.
Se aman como yo querría ser amado (si las costumbres que sigo lo permiten), se aman como yo querría ser amado cuando la esperanza empiece a estar seca.
Y se cogen las manos los viejos amantes. Y recuerdan, como ayer, las flores que cosecharon.
Y se cogen las manos los viejos amantes. Se miran y lo saben todo, no les hace falta decir nada, ninguna palabra.
Donde viven los viejos se paró el tiempo con el retrato que en la pared cuelga.
Donde viven los viejos se paró el tiempo después de que se casaron aquel domingo.
La radio antigua y el reloj grande y el mantel cargado de puntillas.
La radio antigua y el reloj grande que aún suena de hora en hora con pereza.
Y se cogen las manos los viejos amantes. Y se acunan cada noche como dos niños pequeños.
Y se cogen las manos los viejos amantes.
Y se preguntan: «¿Estás bien? Hoy no te duele nada ...? »
Y por San Jorge él le compra una rosa envuelta en papel de plata.
Y por San Jorge él le compra una rosa nunca ha olvidado esta fecha ...
Y por las calles se han perdido los amantes. No tienen miedo, no tienen prisa.
Y por las calles se han perdido los amantes con una flor y su ternura ...